ComunicaSexión

No todo está perdido. Todavía nos queda en el sexo, una forma de comunicación plena, sin palabras en idiomas diferentes, sin conceptos filosóficos -que por ser momentos a ebullición máxima no pueden formarse-, sin el tiempo necesario para analizar las acciones corporales del otro y por tanto con reacciones válidas.

Solo emisores y receptores, con código libre, con mensajes en ambas direcciones, en un canal neuronal o miles, con referentes físicos, ineludibles, científicamente probados, y con errores que cuando llegan, que suele ser tarde y en fase de olvido, ya no se recuerdan porque hay nuevas ganas de iniciar otra conversexualización diferente.

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ArtQué

Cualquier definición lleva implícita un maravilloso juego pùzzlico en el que para resolverlo, no sólo hay que completar el diseño original, sino que además, a modo de juego también, pero de los llamados de construcción (ojo, no de DEconstrucción), se puede montar un esquema aleatorio o simplemente el modelo estándar u original (que no el único, ni el más correcto, porque aquí la exactitud la decide el lector-pensador-subjetivo-siempre). Con el término Arte sucede desde antiguo, y aquí antiguo es tan lejano como se quiera. Ésta es una de las mías:

Cada una de las expresiones del ser humano, hombre y mujer, fabricada, construida, interpretada, ejecutada, y sobre todo hecha, principalmente por las manos de estos, pero vistas éstas (las manos) exclusivamente como extensión inseparable del pensamiento, y éste (el pensamiento) en su sentido más puro.

Sé que hay otras, pero en toda “buena” definición hay que procurar que el Artefacto que se define no aparezca ni por asomo.

Post-ibilidades

No creo que la Historia, ni ningún historiador, puede certificarnos que la existencia de nuestros antepasados fue peor, más dura, más desagradable y menos feliz que la nuestra –siendo la felicidad a día de hoy todavía una cuestión mental-; tampoco que la nuestra sea la mejor, la más fácil, la más agradable y más guay que la de los que nos vengan después.

Es por eso que a los que añoren las espadas brillantes en el cinto, sólo les queda llevar bien cargados los portátiles y móviles, y dedicar su tiempo a entender los ajustes del aparato y algunas prácticas aplicaciones que casi siempre fueron creadas en lejanos confines del reino y en otros idiomas al propio. Y, a los que entretenían su tiempo cepillando las crines de sus caballos, en medio de ese olor a tierra y estiércol y raza humana -todo aquello del terruño-, aconsejarles que pasen la ITV, y si no es así ahorren y compren un auto nuevo -si es ecológico y digital es porque tendrá que ser así y ahora toca esto, tiempos a… del carbón, el petróleo, la gasolina…-.

En definitiva, que cuando aseveremos, como dicen ahora llamarse la resignación de toda la vida, mejor para nosotros que quedaremos menos confusos, y también para los que vengan en el futuro que al menos se sentirán orgullosos de la resistencia de sus antepasados. Aunque también esta la posibilidad del MULTIVERSO, pero de momento ese turismo total no nos es dado; esto podría extenderse a otro post, más post-erior, más post fantástico, pero siempre, y de momento, en el infinito mundo de la imaginación y sus post-ibilidades.

Los tendederos, de Adrián Gastón

Muy recomendable lectura,  gratuita y de la mano de su autor, LOS TENDEDEROS, libro de cuentos de Adrián Gastón inspirados por el terror, la ciencia ficción y lo extraño. Que exploran los dos lados de la moneda de los vínculos familiares y amorosos desde la literatura fantástica: escalofriantes, diabólicos, surrealistas, pánicos, siniestros, espeluznantes… Aquí pueden descargar LOS TENDEDEROS.

Una breve reseña de los primeros 9 relatos :

LAS HERMANAS (Page 8):  erotizante, las tres gracias de las hermanas nacen del sentimiento unitario de una Muerte que ronda a una señora anciana, y el protagonista mezcla sexo, sudor e imaginación para hacerlas presente. Más que perturbador parece vampirizante, pero su erotismo es muy sensual. Decir que los poemas de Adrián Gastón siempre tienen un trasfondo perturbador, quizás por eso me gustan, porque es una poética de aristas.

LOS TENDEDEROS (Page 11): como la camiseta del jardinero de Las Hermanas, el relato anterior, el viento vuelve a hacer de las suyas dando animosidad a la escena, es inquietante si te paras a pensar el miedo que pueden causar unas simples prendas tendidas al aire. Muy visual.

REUNIÓN (Page 16): el amor como el monstruo con el que hay que luchar para la propia supervivencia. El amor de dos suicidas que “quieren más al otro” que a sí mismos, ¿o es el amor de 2 que son 1?

LA EDAD DE ROBERTO  (Page 19): me ha recordado a la película El curioso caso de Benjamín Button (2008), pero en vez de rejuvenecer y morir, solamente mantenerse. La parte mas terrorífica, la del encierro, está en elipsis, pero es donde reside lo más cruel, violento y horrible del relato.

UN CONTRATO CONMIGO MISMO  (Page 24): en este el tiempo también es la materia de la que están hechos los temores; el paso del tiempo y el volver a ser un ”yo renovado, entusiasta…”, alguien más acorde con lo que queremos siempre de nosotros mismos, pero que es tan difícil de conseguir o al menos no sin un esfuerzo ímprobo. Ciencia ficción o/y ciencia reflexión.

LO QUE ALGUNOS NO QUIEREN CONTAR  (Page 28): otro personaje solitario que, huyendo de sus propios infiernos, se aleja del mundo, y sus fantasmas le persiguen una vez más, esta vez en forma de casa que gira (como su cabeza) y de viejo suicida (que le recuerda que vivir es difícil si conlleva tanta inquietud).

BUENOS DÍAS, SR. PRESIDENTE  (Page 32): podría ser el argumento central de cualquier serie de televisión de la actualidad. En un mundo juego, que recuerda al universo de Tron (1983/2010), la realidad y la ficción se mezclan no casualmente sino para un fin importante: ser el nuevo presidente. Sólo la suerte del jugador, y en este caso la ficción, pueden hacer posible que un “cualquiera” alcance la Presidencia. Ciencia ficción thriller.

EL PERCHERO AUSENTE  (Page 37): como una minúscula falla en nuestra rutina puede desencadenar el terror absoluto dentro de los pensamientos-recuerdos, o el sentirse descolocado dentro de un espacio en principio amigo. Y de cómo la brevedad no es ápice para transmitir la inquietud.

LOS ARTISTAS  (Page 39): el universo inquietante del Arte y la Muerte, en una sociedad plagada de odio o confusión mental o locura (la distopía se inicia sin información para el lector). Con aires a The House that Jack Built, el último film de LVTrier y los desquiciantes personajes de Fantasmas, una novela de Chuck Palahniuk.

Continuará… ¡Qué disfruten!

Tam tam

Siempre fui pésimo en idiomas, salvo en el mío, el materno-castellano, aunque reconozco que me gusta retorcerlo para que dé de sí lo mejor y más cercano a mi forma de entender la vida -sé que eso me complica de cara a la interpretación o comprensión de lo escrito por parte del lector… pero ese es otro asunto-.

Después del lenguaje mamado, y conforme fui aprendiendo otros idiomas, primero el francés y ahora el inglés, noto que mi humilde pensamiento filosófico? ha ido menguando, alejándose de mis reflexiones. Es decir, que creo que cuando aprendes idiomas, y vuelves de nuevo a preocuparte de lo básico: in the kitchen, dans la lit, sandwich, toilettes…, es como si todo lo que en tu mente se había ampliado con el paso de los años y madurado, acertadamente o no, pero al menos crecido… filosóficamente volviera de nuevo a su cuna de nacimiento para quedarse allí a dormir durante una temporada (bueno, te sigue preocupando lo profundo de la existencia, pero como no sabes cómo llamarlo en un lenguaje que no conoces, lo acabas rechazando y piensas en “cosas” más triviales, banales, prosàicas y mundanas).

Y, viceversa, lo que vas aprendiendo con los idiomas es tam-tam básico que no le sirviera de mucho a tu mente para pensar a lo Grande, dàndote cuenta que un idioma cuando nace, y durante su crecimiento, es, y solo es, puramente instintivo.

Futuno

Casi todo lo que nos vendieron como futuro prometedor, con el paso del tiempo, ha ido englosando nuestra lista de desilusiones: 

  • el “cd“, que era el formato que aguantaba mojarse y ser arañado, empezó a perder tracks a la primera de cambio; 
  • la “tdt“, después del apagón y cuenta nueva, que prometía limpieza de imagen y diversificación, se desconfigura con cada tormeta (y este año van cinco meses de ellas), y hay que volverla a configurar antes de optar al primero de sus reducidos canales; 
  • las bolsas de plástico, que tanto molaban en las compras de los ’90, ahora, que apenas se compra, perjudican el medio ambiente que, por cierto, es el único medio que aún nos queda; 
  • y así, hasta el más allá que nos auguraron…
No me extrañaría que los televisores de plasma, a cual más grande, acabaran convirtiéndonos en estrábicos; o que las pantallas “touch” de tanto dispositivo nos comieran poco a poco nuestras huellas digitales, y con ello la identidad, la poca identidad que nos queda.
Mejor sería aceptar que somos polvo de estrellas, y que los predictivos nos regaran de cuando en cuando con alcoholes básicos, para eclosionar más que nada, sin olvidar tampoco dosificar las últimas copas con tranquimazines o valiums
Ah, y antes de caer fritos, que nos emitan todas las temporadas de esas series de televisión que tardan tanto en concluir, que, de año en año, nos entregan sin pensar que, de año en año, nos entra más pereza para la descarga ilegal, la apatía argumental o lo que es peor, el olvido natural.

Adicciones

Yo, que fui vídeoadicto, y que me reinserté a la sociedad con ayuda de vídeopsicoaudiologos y, también, dentro del Proyecto Hazte Hombre Por Fin (esto aún hoy dudo si ha sucedido o no); ahora creo que me estoy planteando si hacerme o no pixeladicto, es lo que tiene la digitalización partiendo siempre del 1, Sí, y el 0, No.

Pero esta adicción es aséptica, nada pasional; más bien un enganche total y poco mono si se parte de tarifa plana, o sólo un cuelgue de tanto en tanto si tienes que sacarle jugo al saldo y la batería antes de que estos se agoten. 

Porque otra opción es la infoadicción que, esa sí que sí, nos ha convertido en lo que somos: 

si intentamos explicar lo que somos a los demás, independientemente de lo que sentimos en particular en un determinado momento, nos mostraríamos demasiado confusos. Pero si, al contrario, intentamos condensar lo que creemos que somos, desde siempre, en un resumen informativo para el público social, nos convertiríamos en incomprensibles, y quizás excesivamente complejos. 

Yo, siempre he sido así, y ahora también lo soy. Supongo que como la mayoría: egoadicto (por eso ando por estos lares).

Como vosotros: vídeoaudiopixelinfoegoadictos