Las últimas pOElabras

Poemas escritos entre 2005 y 2016.

Palabras que recuerdan a la Barcelona de Dante Alighieri y la avenida Meridiana; a la vuelta al hogar cacereño; y, en su etapa final, a Baixas o Narbonne (Francia).

Se compone de los poemarios: Arrozales, La dolorosa continuidad del perfil, Los últimos melocotones de temporada, Entretenitiempos y Cubiletes de estrofas desmanteladas y ateas.

Y se puede adquirir a través de BUBOK.

Gracias y buena lectura.

AAh, Aforismos Amigos

En un principio no era mi intención (empezar este post con una frase tan manida) pero ahora es un proyecto a largo plazo (largo, largo, larguísimo) que estos pensamientos, silogismos, aforismos… elucubraciones los llamo yo, acaben a la larga (larga… es impreciso y puede ser nunca) convertidos en un libro como homenaje íntimo a esas lecturas (dentro del género de aforismos, silogismos, pensamientos,…) que me marcaron o me gustaron tanto que me abstrayeron por un momento de lecturas novelescas, o ensayos farragosos, o filosofía complicada de entender y enamorarse de… Como si de la Poesía del Raciocinio se tratara.

Sé que puede sonar pretencioso, dicho aquí y ahora, en este dos mil diecinueve que se marcha, y más si se añade la lista de títulos que me inspiraron (inspiración sin saberlo, y que ahora descubro para mí mismo y quien me lee, lea, leerá…).

A modo de ejemplo, otros autores, otros pensamientos y, en post de lo breve del post también, cortos también los ejemplos mismos:

  • Marco Aurelio, MEDITACIONES: Una buena manera de defenderte de ellos es no parecerte a ellos.
  • Herman Hesse, LECTURAS PARA MINUTOS: Nadie sueña con lo que no le interesa.
  • M. Cioran, SILOGISMOS DE LA AMARGURA: Aburrirse es mascar tiempo.
  • M. Cioran, EL OCASO DEL PENSAMIENTO: En un mundo sin melancolía los ruiseñores se pondrían a escupir y los lirios abrirían un burdel.
  • Elias Canetti, EL SUPLICIO DE LAS MOSCAS: Un país en el que la gente vaya totalmente desnuda y se cubra tan solo las orejas. Todo pudor se concentra allí en las orejas.
  • Roland Barthes, INCIDENTES: ˂-Siento que me voy a enamorar de ti. Es un lío. ¿Qué hago? –Dame tu dirección.˃

Supongo que hay otros, miles, y que dentro de todo buen libro se podrían sacar cientos, pero ésta es una pequeña muestra de los que a mí me ayudaron a no caer en el pensamiento inútil.

 

 

Jo qué Joker!

De las antiguas Teorías Cinematográficas (formativa, realista, francesas contemporáneas,…) no sé en qué momento nos encontramos ahora mismo, ni siquiera sé si esto de la teoría relativa al hecho de hacer o ver cine está de moda, se estudia o tiene algún sentido.

Yo me quedé en la fenomenología, la teoría que ponía en valor el sentido del espectador a la hora de enfrentarse a un film, “la más incierta aventura de tratar de describirnos el valor y la importancia que todos hemos experimentado ante ciertos momentos del cine”, todo influye en tu valoración y recuerdo de una película: desde el hecho de comprar una entrada o ir de gratis, pasando por ir acompañado o en solitario, hasta el estudio de las formas anímicas en que cada cual afronta el visionado (sea un lunes lluvioso –ideal para ver Un día de lluvia en Nueva York_WAllen, 2019-, o martes soleado, o si es un sábado antes de la cena con amigos, ligues y sexo -que lo mejor desde el punto de vista de lo “real” venga después de salir de la sala de cine “virtual”, vamos…).

De esta guisa, me situé frente a Joker_TPhillips, 2019, en solitario visionado, un sábado festivo, y podría decir que lo que más me ha sorprendido ha sido esa misteriosa reverencia del publico ante un film de ficción, partiendo de un personaje ficticio, en un universo imaginario (si, no soy tonto, se que a veces alejarse de la realidad un poco la hace más nítida). El ambiente de recepción del film era como compungido, como si asistiéramos a un documental con el marchamo de la realidad como punto de partida,  ¡qué digo documental!, como si asistiéramos en pantalla grande a un informativo donde se nos dijera: “Señores, el villano se ha hecho a sí mismo y se ha vuelto malo, y hace lo que hará, y ha hecho lo que ha hecho porque tiene esta series de justificaciones”.

Me ha sorprendido, y creo que pasará a mi propia teoría cinematográfica, del cómo la ficción se intenta hacer TAN TAN realista a las demandas de un público (ya hubo conatos en Aníbal Lecter, o Taxi Driver_MScorsese, 1976, y dentro de ese mismo y “ficticio” Gotham en la fantástica El Caballero Oscuro_CNolan, 2008). Aunque esta vez, más y más, más y más profundamente, como si asistiéramos a la verdad descarnada de un personaje que es FICTICIO, dentro de esa pugna o tour de force en la que el documental se ficcionaliza para llegar al gran público y la ficción, después del Joker, nunca vuelva a ser la misma.

MuerteCillas

Cuando comemos morcillas (embutido a base de sangre cocida), y lo hacemos con la piel incluida, intuyo que pesa o cuesta más hacer la digestión de la piel que la de la sangre.

Metáforas aparte, trasladado al instinto humano viene a decirnos que, sobre todo actualmente, nos es más duro digerir los titulares de acontecimientos sangrantes_mortíferos_violentos_… que la propia Muerte y/o el Dolor -léanse en atentados, guerras, domésticos de cualquier género…, y un largo etcétera de altercados que sacuden nuestra “vida es un largo río tranquilo“.

Como si la posibilidad de visibilidad de opinión a través de miles de redes sociales y públicas nos hubiera convertido a todos en opiNOlogos de la sinrazón, o como si nos hubiéramos acostumbrados a escupir nuestra rabia sólo en frases rimbombantes o sarcasmo hiriente y la verdadera acidez de la tragedia se quedara con nosotros haciendo una digestión lenta y seguramente vomitiva (pero sin llegar nunca a expulsarla), o, y eso me temo, como si el antiguo Humanismo se hubiera ido conceptualizando de tal manera que ahora únicamente podríamos llamarlo Opinionismo.

 

Tren y ¡Zas!

Me llama poderosamente la atención (empezar esta reflexión con una frase hecha y quedarme tan ancho) que haya billones de vidas separadas; luego, miles de millones de vidas unidas (por lazos de sangre, familiares, por razones que sólo el corazón entiende, sentimentales, por razones de “ganarse las habichuelas”, laborales,…).

Y, sobre todo, no sé muy bien cuántas cruzadas, sí, como una trenza: juntas por motivos diversos (política, ideas e ideales; o religión, fe y esperanzas compartidas ¿?; Arte, belleza, expresiones y desgarros comunes, parece mentira; o economía, no por trabajo, por contratos del tipo luz, agua, teléfono, averías, pedidos por la red, intercambio de bienes…).

Pero aquí acaba este cuento color rosa porque también son las causas que nos desunen (a raíz de estas, casi siempre: política, religión, economía,…). Supongo que, ying-yang-pensando, es lo que nos hace diferentes, únicos e, sin embargo de nuevo, iguales como especie.

Los tendederos, de Adrián Fares [4]

Antes que la mercadotecnia halloween nos invada, y que cementerios, lápidas, flores y difuntos nos alejen de nuestras rutinas, aun están a tiempo de leer las fantasías delirantes y el sutil terror de la colección de relatos LOS TENDEDEROS, de Adrián Fares, poeta, guionista y realizador cinematográfico (en continua pugna con el INCA para la producción de su film Gualicho).

Descargable, GRATIS, pinchando en aquí (no hay virus, ni bichitos raros directos a vuestros terminales, a vuestras mentes quizás -estáis avisados-).

Una breve reseña de los relatos del 29 al 38 (para los que quieran ir directos al grano):

EL RELOJ  (Page 120). Sobre “el poder del deseo” y “los problemas del ser humano que vienen de no saber comunicarse“, de no saber comunicar nuestros deseos o de conceptualizarlos a través del pensamiento o la escritura: “codificar, testear, depurar pensamientos, y situaciones,… para hacerlos correr en nuestra realidad era escribir“. Aquí, más que el terror, se instala en el lector, un oyente de cuentos sobre la incapacidad de ser feliz o el paso inescrutable de un tiempo que no vuelve nunca.

UN POSIBLE FIN DEL MUNDO (Page 123). El remordimiento, el asesinato, los inocentes… Todo un torrente de realidad y ficción en una mente adolescente, que aprovecha los devaneos propios de la edad para dar con los culpables, reales o metafísicos, cuyo crimen parece ser destruir lo más preciado de esa edad humana que tanto parece añorarse: la inocencia.

BAJO LA MANTA (Page 129). Extraordinaria elipsis del contenido del cuadro que hay bajo la manta del título de este relato. Tendremos que preguntarle al autor de qué se trata, o tendremos que imaginarlo, o… quizás no sea tan importante, porque el miedo ya está instalado en nosotros con el suicidio, la vida artística y sus locuras, las mujeres, el deseo, las peticiones de los suicidas… ¿Qué hay bajo la manta?, esa imagen (no imaginada o no escrita) nos acompañará un tiempo después de la lectura.

LA CASA NUEVA (Page 139). Adaptación (o no) a nuevos vecindarios, huyendo de otros vecinos que nos han hecho la vida menos placentera. Todo esto unido a vecinos, en apariencia normales con sus rarezas, que pueden sorprenderte por su fantasmagoría, por su tintura de alcohol, sexo de ciencia ficción o una tranquilidad sólo aparente y siempre perturbable.

LOS CARA CAMBIANTE (Page 145). Los curas y los demonios siempre estuvieron cerca. Un acercamiento ensayístico donde se incluye la versión de los que cambian de cara y nos informa acerca de la narrativa fantástica argentina del siglo XIX.

EL VENDEDOR DE TIEMPO (Page 152). Ironía, humor negro y sarcasmo profundo entorno a sicarios, gurús e investigadores, todo dentro de una de las grandes temáticas de Adrián Fares: el tiempo y el cadavérico paso del mismo.

LOS DOMINANTES (Page 156). Humano y Ente, una pareja policial que nos recuerda a películas como Distrito 9 (Neill Blomkamp,2009), o Bright (David Ayer, 2017), o incluso a The happytime murders (Brian Henson, 2018). Ambientado en un mundo NO-Mundo del mejor Bitelchus (Tim Burton, 1988), de nuevo, donde le autor quizás añora el buen compañerismo, un amor que sin ser humano lo es más humanamente y la transparencia de afectos y actos. Fantasmas que no lo son, momentos de felicidad que se echan de menos en un mundo demasiado cuadriculado o real.

EL CUENTO ORIGINAL (Page 163). Homenaje a la tradición oral de cuentos y leyendas, vividas en primera persona por el narrador, y que nos lleva al encuentro de una sílfide que ha ido envejeciendo con el paso del tiempo en vez de conservar una belleza incorruptible. Es, la naturaleza del encuentro, lo importante de este relato lleno de sensualidad telúrica ¿o es acuática?

EL HOMBRE SIN CARA (Page 169). Relato de vida de un ser “diferente“, con reminiscencias del personaje Rorschach de Wachtmen (Zack Snyder, 2009), o Eduardo Manostijeras (Tim Burton, 1990), o todos aquellos personajes que se empeñan en ser reconocidos no por lo que los hace diferentes sino por lo que los humaniza, porque a todos TODOS la vida, en palabras del autor: “nos desplega, nos alisa, nos contrae, nos ahueca y desprende verdades inherentes a TODO“.  Aquí podría añadirse el reciente Joker (Todd Phillips, 2019).

LA CASA DEL TEMOR (Page 175). Una original y Otra Vuelta de Tuerca (famoso relato de Henry James, 1898, que también se inscribe en la tradición de relatos con casas encantadas como trasfondo) a la casa habitada por fantasmas, pero esta vez, acidez propia del autor en busca del horror de ultratumba para solucionar problemáticas de la realidad. Muy original y con retazos de la vida de barrio y realismo crudo. En la atmósfera de El Ultimo Escalón (David Koepp, 1999).

Continuará (inquietándonos)…

 

 

ProcrastiQué

Ahora sí, que sí,… los guionistas han conseguido transformar la expresión, castiza donde las haya, de “tocarse los huevos” por el verbo impronunciable e inconjugable de “procrastinar”.

Aunque las diferentes acepciones de lo que este verbo de acción-inacción signifiquen no están del todo claras:

  • Desayunar leyendo los mensajes del móvil y contestando algunos -los más importantes, los profesionales, los sentimentales, los comunicativos…-, es y siempre fue responder la correspondencia (amistades peligrosas o no). Vida.
  • Visitar a mayores, enfermos, amigos y  lazos familiares para que el nudo no se desentrelace… es y siempre será, espero: buen rollo, convivencia, cariño, calor humano… Vida.
  • Empeñarse en limpiar lo limpio, repasar las ventanas, cambiar la ropa de las camas, lavar la vajilla (secarla puede que sí)… es tarea doméstica destinada al pulcro y agradable funcionamiento de tu mente como proyección de tu entorno para el resto de la jornada ¿laboral? Salud.
  • Leer; ver la tele o series o pelis; o leer blogs, chistes de los amigos, navegar (tan piratescamente romántico a la caza de botines diversos como parecía hace unos años!)… es comunicarse, aunque no se dé feedback,  o al menos no aislarse en demasía, volverse zombi, paranoico… Salud mental.

Este verbo nuevo, que en lo laboral significa pereza, no afrontar los trabajos que hay por hacer, dejar para mañana lo que puedes hacer ahora mismo… carece de sentido, sobre todo en aquellos trabajos que están sin regular, sin contratar, sin liquidar y sin pagar, vaya.

También puede ser que los adalides de la “No Procras…” ordenan y mandan a otros seres humanos trabajar desde el alba a la puesta de sol a cambio de 0 euros, para hacer la vida más cuántica si cabe, más activa si se puede, más energética sin saber para qué exactamente…

Esquizo-dudas.

O Para que los que interiorizan el maldito verbo en sentimiento de culpa no dejen correr el tiempo en pos de nuevos verbos que cambien “la procra…” por un vivir plácidamente y encontrar en ese remanso de tranquilidad un concepto verbal que dé sentido a todo lo que hacemos, para luego revertirlo en verdadero (remunerado de diversas formas) trabajo: Salud, mental también, y Vida.